Hoy no ha sido fácil encontrar la magia para convertir mis pensamientos en palabras. Hoy me he esforzado por entender y liberar mis emociones. Hoy he deseado levantar mi lápiz una vez más para recordar quien soy y escribir sobre los días vividos. Sin embargo, las palabras se resisten a fluir y mis dedos se niegan a cooperar. En la víspera de mi cumpleaños 29, me duele la ausencia de mi papá como si fuera el primer día sin él. Lo extraño cada segundo y me da miedo olvidar su voz.