Ir al contenido principal

Reflexiones de un amor del pasado

Me equivoqué tanto cuando estuve contigo. Todavía me siento avergonzada por mis errores, pero ya no me martirizo por ellos. Nadie es perfecto en esta vida y yo siempre hice todo con mi mejor intención. Me fui porque me di cuenta que yo no hacía falta en tu vida. Te dejé porque sabía que quedarme no era una opción. Tuve que poner tiempo y distancia entre nosotros hasta que tú no hicieras falta en la mía.

Te quise mucho y más allá de eso, yo apreciaba tanto tu amistad. Por eso, me tomó mucho tiempo asimilar que no eras bueno para mí. Yo no te importaba lo suficiente. Muchas veces, me hiciste sentir cuán poco te importaba y eso me dolió. No tienes idea de cuánto dolió tu indiferencia.

A veces, te recuerdo. Hay días en que te pienso mucho, pero no te extraño a ti. Extraño la idea que tenía de nosotros. Extraño los besos y las caricias. Extraño saber que tenía (o yo pensaba que tenía) a alguien en quien apoyarme. Todo era un espejismo que yo misma creé. Una frágil burbuja que al final explotó y me dejó tan sola y desconcertada.

El tiempo ha pasado y la herida ha dejado de doler, pero todavía no ha sanado. Quizás eso sea bueno porque es un recordatorio constante de los errores que no debería permitirme volver a cometer. Una parte de mí desea que alguna vez recuerdes lo importante que fuiste en mi vida. Sin embargo, no quiero que me busques porque lejos estamos mejor. Yo tuve que tomar esa decisión por ambos y sé que no fue un error. El tiempo me ha dado la razón y no me arrepiento de haberme ido sin decir adiós.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Por qué esperar un lunes? La vida es hoy

Dicen que un lunes es el día perfecto para organizarnos, escoger prioridades y retomar el rumbo. Sin embargo, ¿por qué esperar hasta un lunes para tomar decisiones importantes? Cada instante es demasiado valioso para ser desperdiciado. No todo tiene que ser perfecto ni llevar un orden específico. No siempre hay que esperar a que llegue el momento adecuado porque mientras esperamos, la vida pasa. No todo tiene que ser blanco o negro, ¿qué hay de los matices? La perfección no existe y cuando se trata de soñar, los límites tampoco. Un miércoles he decidido empezar con la aventura de escribir un blog porque cualquier día es el adecuado para seguir adelante y hacer que los sueños se hagan realidad.

No sé por qué

No sé por qué.. .. no puedo quitarte de mi mente. .. no he olvidado el sabor de tus dulces labios de los míos. .. la ternura de tus caricias aún se siente en mi piel. .. el susurro de tu voz todavía se escucha en mis oídos como una distante melodía. .. el brillo de tu mirada estremece mi corazón y acelera mis latidos. .. las canciones que nos dedicamos me persiguen todo el tiempo. .. aún recuerdo cada instante que vivimos juntos. .. pierdo mi tranquilidad al estar cerca de ti o escuchar tu nombre. .. me haces falta a pesar de que me usaste. .. me encuentro atrapada dentro de un remolino de emociones. .. deseo tanto hablar contigo si ni siquiera sé qué te diría. .. no puedo salvar mi orgullo ni ocultar mis sentimientos. .. continuó evitándote si quizás algún día la vida nos ponga frente a frente. .. vivo con ansiedad al saber que tus ojos ya no me miran como antes. .. el destino nos unió y al final nos separó. No sé por qué.. O quizás sí lo sé.. Porque te amo.

Versos a quien robó mi corazón III

324 días Me preguntaste qué vi en ti. Lo que tú no puedes ver. Lo que quizás no sabes que existe pero que vive en lo más profundo de tu corazón. Eso es lo que vi en ti. De eso, me enamoré. 325 días Soy incapaz de leer las 1818 palabras que cuentan parte de nuestra historia. Aunque ya no son tan abundante como el día que las escribí, las lágrimas aún inundan mis ojos. Las heridas han cicatrizado, el dolor ha disminuido pero la tristeza no ha desaparecido. 326 días Y el tiempo se detuvo cuando tuve tus labios entre los míos y tus manos aferradas a mi cintura. Era como tocar el cielo. 327 días Tus brazos fueron mi refugio. Y en ellos fui inmensamente feliz. 328 días Fui yo la que lloró porque no quería perderte y se quedó esperando que la amaras. 331 días Yo te quería. Yo quería estar contigo. Hubiera hecho muchas cosas por ti, pero entendí que era inútil intentarlo. Siempre supe que te irías y me negaba a aceptarlo. Yo te quería, aunque tú a mí no. Cuando...