Ir al contenido principal

En la víspera de mi cumpleaños 27

En tan solo tres días tendré 27 años y escribo estas palabras desde el fondo de mi abismo personal. Tuve tanto miedo de caer otra vez porque conozco el dolor de la caída. Yo no quise volver y, sin embargo, aquí estoy. No me abruma la desesperación, ni siquiera el dolor de mis heridas. Siento una tranquilidad muy sospechosa, un latido inquieto persistente y un vacío etéreo en el alma.

Me resulta casi imposible expresar en palabras lo difícil que ha sido vivir este último año sin el hombre más importante de mi vida: mi papá. Él se fue en el momento menos esperado y de una forma tan cruel. Nunca olvidaré cuando se despidió de mí y no lo volví a ver. Aún hay días en que despierto y me cuesta creer que ya no está conmigo. Aún no sé cómo vivir en un mundo en el que él ya no existe. He evitado a toda costa mirar sus fotografías para no recordar tiempos felices que la vida dejó atrás. Con el corazón destrozado y los ojos inundados de lágrimas, inmortalizo mi dolor y le doy la bienvenida a un nuevo año.

No tardaré en salir del abismo. Me quedaré el tiempo necesario para aclarar mis ideas y replantearme el camino. El dolor siempre estará conmigo. No obstante, la fortaleza también. Porque es lo que mi papá me enseñó. Él fue tan valiente, incluso en el final de sus días y no pudo haberme dejado un mejor legado.

En la víspera de mi cumpleaños 27, extraño a mi papá más que nunca y recuerdo que la vida es un millón de momentos. Y si tuviera un deseo, le pediría que bajase un ratito del cielo para abrazarlo una vez más.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Por qué esperar un lunes? La vida es hoy

Dicen que un lunes es el día perfecto para organizarnos, escoger prioridades y retomar el rumbo. Sin embargo, ¿por qué esperar hasta un lunes para tomar decisiones importantes? Cada instante es demasiado valioso para ser desperdiciado. No todo tiene que ser perfecto ni llevar un orden específico. No siempre hay que esperar a que llegue el momento adecuado porque mientras esperamos, la vida pasa. No todo tiene que ser blanco o negro, ¿qué hay de los matices? La perfección no existe y cuando se trata de soñar, los límites tampoco. Un miércoles he decidido empezar con la aventura de escribir un blog porque cualquier día es el adecuado para seguir adelante y hacer que los sueños se hagan realidad.

No sé por qué

No sé por qué.. .. no puedo quitarte de mi mente. .. no he olvidado el sabor de tus dulces labios de los míos. .. la ternura de tus caricias aún se siente en mi piel. .. el susurro de tu voz todavía se escucha en mis oídos como una distante melodía. .. el brillo de tu mirada estremece mi corazón y acelera mis latidos. .. las canciones que nos dedicamos me persiguen todo el tiempo. .. aún recuerdo cada instante que vivimos juntos. .. pierdo mi tranquilidad al estar cerca de ti o escuchar tu nombre. .. me haces falta a pesar de que me usaste. .. me encuentro atrapada dentro de un remolino de emociones. .. deseo tanto hablar contigo si ni siquiera sé qué te diría. .. no puedo salvar mi orgullo ni ocultar mis sentimientos. .. continuó evitándote si quizás algún día la vida nos ponga frente a frente. .. vivo con ansiedad al saber que tus ojos ya no me miran como antes. .. el destino nos unió y al final nos separó. No sé por qué.. O quizás sí lo sé.. Porque te amo.

Versos a quien robó mi corazón III

324 días Me preguntaste qué vi en ti. Lo que tú no puedes ver. Lo que quizás no sabes que existe pero que vive en lo más profundo de tu corazón. Eso es lo que vi en ti. De eso, me enamoré. 325 días Soy incapaz de leer las 1818 palabras que cuentan parte de nuestra historia. Aunque ya no son tan abundante como el día que las escribí, las lágrimas aún inundan mis ojos. Las heridas han cicatrizado, el dolor ha disminuido pero la tristeza no ha desaparecido. 326 días Y el tiempo se detuvo cuando tuve tus labios entre los míos y tus manos aferradas a mi cintura. Era como tocar el cielo. 327 días Tus brazos fueron mi refugio. Y en ellos fui inmensamente feliz. 328 días Fui yo la que lloró porque no quería perderte y se quedó esperando que la amaras. 331 días Yo te quería. Yo quería estar contigo. Hubiera hecho muchas cosas por ti, pero entendí que era inútil intentarlo. Siempre supe que te irías y me negaba a aceptarlo. Yo te quería, aunque tú a mí no. Cuando...