Ir al contenido principal

En la víspera de mi cumpleaños 28

Esta noche estoy escribiendo siendo una mujer diferente. Ya no soy aquella niña de 14 años escribiendo sus primeros versos. Ya no soy aquella universitaria de 21 años escribiendo su primer libro. Ni siquiera soy aquella mujer de 26 años que perdió a su padre y sintió que el mundo se derrumbaba. La vida cambió y me dejó sin opciones. Aún no sé cómo vivir en un mundo en el que mi papá ya no existe, pero me esfuerzo cada día por honrar su memoria. Hoy sostengo mi lápiz una vez más para inmortalizar el inicio de un nuevo capítulo de mi vida.

Miro al pasado y sonrío con añoranza al recordar a aquella joven que se sentía tan perdida. Contemplo las cicatrices de mi corazón que representan cada una de las lecciones aprendidas tanto de mis aciertos como de mis errores. La vida me ha puesto en el borde del abismo un sinfín de veces, pero mis decisiones me han convertido en la mujer que soy.  En algunas ocasiones elegí caer hasta el fondo porque necesitaba pensar, llorar y curar mis heridas antes de continuar. En otras ocasiones permanecí en el borde porque no iba a volver a caer por una lección ya aprendida. Con el tiempo he logrado que sea más fácil lidiar con las vicisitudes, pero sé que siempre habrá algo que pondrá todo de cabeza. Al fin y al cabo, así es la vida.

Hoy me ha costado encontrar las palabras para expresar cómo me siento. Quizás ha pasado mucho tiempo desde la última vez que escribí. Quizás he estado muy ocupada y no quise detenerme a pensar. Quizás así es como debía ser. Sin embargo, la inspiración siempre ha estado esperando por mí.

En la víspera de mi cumpleaños 28, extraño a mi papá y reafirmo que la vida es hoy. Y si tuviera un deseo, me gustaría volver a escuchar su voz.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Por qué esperar un lunes? La vida es hoy

Dicen que un lunes es el día perfecto para organizarnos, escoger prioridades y retomar el rumbo. Sin embargo, ¿por qué esperar hasta un lunes para tomar decisiones importantes? Cada instante es demasiado valioso para ser desperdiciado. No todo tiene que ser perfecto ni llevar un orden específico. No siempre hay que esperar a que llegue el momento adecuado porque mientras esperamos, la vida pasa. No todo tiene que ser blanco o negro, ¿qué hay de los matices? La perfección no existe y cuando se trata de soñar, los límites tampoco. Un miércoles he decidido empezar con la aventura de escribir un blog porque cualquier día es el adecuado para seguir adelante y hacer que los sueños se hagan realidad.

No sé por qué

No sé por qué.. .. no puedo quitarte de mi mente. .. no he olvidado el sabor de tus dulces labios de los míos. .. la ternura de tus caricias aún se siente en mi piel. .. el susurro de tu voz todavía se escucha en mis oídos como una distante melodía. .. el brillo de tu mirada estremece mi corazón y acelera mis latidos. .. las canciones que nos dedicamos me persiguen todo el tiempo. .. aún recuerdo cada instante que vivimos juntos. .. pierdo mi tranquilidad al estar cerca de ti o escuchar tu nombre. .. me haces falta a pesar de que me usaste. .. me encuentro atrapada dentro de un remolino de emociones. .. deseo tanto hablar contigo si ni siquiera sé qué te diría. .. no puedo salvar mi orgullo ni ocultar mis sentimientos. .. continuó evitándote si quizás algún día la vida nos ponga frente a frente. .. vivo con ansiedad al saber que tus ojos ya no me miran como antes. .. el destino nos unió y al final nos separó. No sé por qué.. O quizás sí lo sé.. Porque te amo.

Versos a quien robó mi corazón III

324 días Me preguntaste qué vi en ti. Lo que tú no puedes ver. Lo que quizás no sabes que existe pero que vive en lo más profundo de tu corazón. Eso es lo que vi en ti. De eso, me enamoré. 325 días Soy incapaz de leer las 1818 palabras que cuentan parte de nuestra historia. Aunque ya no son tan abundante como el día que las escribí, las lágrimas aún inundan mis ojos. Las heridas han cicatrizado, el dolor ha disminuido pero la tristeza no ha desaparecido. 326 días Y el tiempo se detuvo cuando tuve tus labios entre los míos y tus manos aferradas a mi cintura. Era como tocar el cielo. 327 días Tus brazos fueron mi refugio. Y en ellos fui inmensamente feliz. 328 días Fui yo la que lloró porque no quería perderte y se quedó esperando que la amaras. 331 días Yo te quería. Yo quería estar contigo. Hubiera hecho muchas cosas por ti, pero entendí que era inútil intentarlo. Siempre supe que te irías y me negaba a aceptarlo. Yo te quería, aunque tú a mí no. Cuando...