Ir al contenido principal

El lugar de las personas tóxicas es... fuera de tu vida

Una manzana podrida, pudre a las demás. Una persona tóxica es capaz de arrastrarte a su mundo oscuro y retorcido. Esas personas son incapaces de ser felices y buscan arruinar a los demás.

En los últimos meses he aprendido a reconocer a una persona tóxica. Sin embargo, lo más difícil no es reconocerla sino hacer algo para evitar que afecte negativamente a mi vida. ¡Y hacerlo antes de que sea demasiado tarde!

Por muy cercana que sea a mí, estoy en el deber de guardar mi distancia. Ya no considero que mi forma de actuar sea egoísta, más bien es una forma de mantener mi tranquilidad y bienestar.

Estoy agotada de contarle mis cosas a un amigo y que al día siguiente una parte importante de mi círculo de amigos lo sepa y me exijan todos los detalles. Estoy aburrida de que ese amigo me juzgue por las decisiones que tomo o por las elecciones que hago. Me enfurece que esa persona denigre y menosprecie a mis amigos como si no tuviera sus propios defectos. ¿Qué derecho cree que tiene?

¿Por qué no dejas de meterte en mi vida solo con la intención de juzgarme? ¿Por qué intentas constantemente dejarme en evidencia? Yo no tengo la obligación ni el deseo de probarte nada. Yo no tengo por qué darte explicaciones. Yo no tengo por qué soportarte. Eres una persona tóxica y estás haciendo méritos para que yo te saque de mi vida.

De hecho, todo esto ha sucedido porque yo lo he permitido. Pero ya no más. Soy dueña de mi vida y tú no tienes lugar en ella.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Por qué esperar un lunes? La vida es hoy

Dicen que un lunes es el día perfecto para organizarnos, escoger prioridades y retomar el rumbo. Sin embargo, ¿por qué esperar hasta un lunes para tomar decisiones importantes? Cada instante es demasiado valioso para ser desperdiciado. No todo tiene que ser perfecto ni llevar un orden específico. No siempre hay que esperar a que llegue el momento adecuado porque mientras esperamos, la vida pasa. No todo tiene que ser blanco o negro, ¿qué hay de los matices? La perfección no existe y cuando se trata de soñar, los límites tampoco. Un miércoles he decidido empezar con la aventura de escribir un blog porque cualquier día es el adecuado para seguir adelante y hacer que los sueños se hagan realidad.

No sé por qué

No sé por qué.. .. no puedo quitarte de mi mente. .. no he olvidado el sabor de tus dulces labios de los míos. .. la ternura de tus caricias aún se siente en mi piel. .. el susurro de tu voz todavía se escucha en mis oídos como una distante melodía. .. el brillo de tu mirada estremece mi corazón y acelera mis latidos. .. las canciones que nos dedicamos me persiguen todo el tiempo. .. aún recuerdo cada instante que vivimos juntos. .. pierdo mi tranquilidad al estar cerca de ti o escuchar tu nombre. .. me haces falta a pesar de que me usaste. .. me encuentro atrapada dentro de un remolino de emociones. .. deseo tanto hablar contigo si ni siquiera sé qué te diría. .. no puedo salvar mi orgullo ni ocultar mis sentimientos. .. continuó evitándote si quizás algún día la vida nos ponga frente a frente. .. vivo con ansiedad al saber que tus ojos ya no me miran como antes. .. el destino nos unió y al final nos separó. No sé por qué.. O quizás sí lo sé.. Porque te amo.

Versos a quien robó mi corazón III

324 días Me preguntaste qué vi en ti. Lo que tú no puedes ver. Lo que quizás no sabes que existe pero que vive en lo más profundo de tu corazón. Eso es lo que vi en ti. De eso, me enamoré. 325 días Soy incapaz de leer las 1818 palabras que cuentan parte de nuestra historia. Aunque ya no son tan abundante como el día que las escribí, las lágrimas aún inundan mis ojos. Las heridas han cicatrizado, el dolor ha disminuido pero la tristeza no ha desaparecido. 326 días Y el tiempo se detuvo cuando tuve tus labios entre los míos y tus manos aferradas a mi cintura. Era como tocar el cielo. 327 días Tus brazos fueron mi refugio. Y en ellos fui inmensamente feliz. 328 días Fui yo la que lloró porque no quería perderte y se quedó esperando que la amaras. 331 días Yo te quería. Yo quería estar contigo. Hubiera hecho muchas cosas por ti, pero entendí que era inútil intentarlo. Siempre supe que te irías y me negaba a aceptarlo. Yo te quería, aunque tú a mí no. Cuando...