Una manzana podrida, pudre a las demás. Una persona tóxica es capaz de arrastrarte a su mundo oscuro y retorcido. Esas personas son incapaces de ser felices y buscan arruinar a los demás.
En los últimos meses he aprendido a reconocer a una persona tóxica. Sin embargo, lo más difícil no es reconocerla sino hacer algo para evitar que afecte negativamente a mi vida. ¡Y hacerlo antes de que sea demasiado tarde!
Por muy cercana que sea a mí, estoy en el deber de guardar mi distancia. Ya no considero que mi forma de actuar sea egoísta, más bien es una forma de mantener mi tranquilidad y bienestar.
Estoy agotada de contarle mis cosas a un amigo y que al día siguiente una parte importante de mi círculo de amigos lo sepa y me exijan todos los detalles. Estoy aburrida de que ese amigo me juzgue por las decisiones que tomo o por las elecciones que hago. Me enfurece que esa persona denigre y menosprecie a mis amigos como si no tuviera sus propios defectos. ¿Qué derecho cree que tiene?
¿Por qué no dejas de meterte en mi vida solo con la intención de juzgarme? ¿Por qué intentas constantemente dejarme en evidencia? Yo no tengo la obligación ni el deseo de probarte nada. Yo no tengo por qué darte explicaciones. Yo no tengo por qué soportarte. Eres una persona tóxica y estás haciendo méritos para que yo te saque de mi vida.
De hecho, todo esto ha sucedido porque yo lo he permitido. Pero ya no más. Soy dueña de mi vida y tú no tienes lugar en ella.
En los últimos meses he aprendido a reconocer a una persona tóxica. Sin embargo, lo más difícil no es reconocerla sino hacer algo para evitar que afecte negativamente a mi vida. ¡Y hacerlo antes de que sea demasiado tarde!
Por muy cercana que sea a mí, estoy en el deber de guardar mi distancia. Ya no considero que mi forma de actuar sea egoísta, más bien es una forma de mantener mi tranquilidad y bienestar.
Estoy agotada de contarle mis cosas a un amigo y que al día siguiente una parte importante de mi círculo de amigos lo sepa y me exijan todos los detalles. Estoy aburrida de que ese amigo me juzgue por las decisiones que tomo o por las elecciones que hago. Me enfurece que esa persona denigre y menosprecie a mis amigos como si no tuviera sus propios defectos. ¿Qué derecho cree que tiene?
¿Por qué no dejas de meterte en mi vida solo con la intención de juzgarme? ¿Por qué intentas constantemente dejarme en evidencia? Yo no tengo la obligación ni el deseo de probarte nada. Yo no tengo por qué darte explicaciones. Yo no tengo por qué soportarte. Eres una persona tóxica y estás haciendo méritos para que yo te saque de mi vida.
De hecho, todo esto ha sucedido porque yo lo he permitido. Pero ya no más. Soy dueña de mi vida y tú no tienes lugar en ella.
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