Me sostuviste en tus brazos cuando me sentí muy triste. Me diste la mano cuando estuve sola. Dibujaste una sonrisa en mis labios cuando no encontré motivos para sonreír.
***
Ya marqué las páginas de mi vida con las lágrimas que derramé por ti.
Ya lastimé mi corazón abriendo una y otra vez la herida que me dejaste.
Ya atormenté mi mente recordando cada momento que vivimos juntos.
Ya destrocé mi alma anhelando algo que nunca va a suceder.
Ya hice tantas cosas y me hundí en un abismo de melancolía.
Tras cada lágrima, cada suspiro, cada decepción y cada punzada de dolor siempre me pregunté: “¿Hasta cuándo?”
Ahora, con el corazón vendado y una voluntad férrea respondo: “Hasta hoy”
Ya lastimé mi corazón abriendo una y otra vez la herida que me dejaste.
Ya atormenté mi mente recordando cada momento que vivimos juntos.
Ya destrocé mi alma anhelando algo que nunca va a suceder.
Ya hice tantas cosas y me hundí en un abismo de melancolía.
Tras cada lágrima, cada suspiro, cada decepción y cada punzada de dolor siempre me pregunté: “¿Hasta cuándo?”
Ahora, con el corazón vendado y una voluntad férrea respondo: “Hasta hoy”
***
Tú, el que me calienta el corazón, el de los ojos oscuros que me hacen suspirar, el de la sonrisa encantadora que me roba el aliento y me permite soñar despierta. Tú, el que ha inspirado mis mejores versos. Solo tú.
***
No sabes cuánto quise que las cosas fueran distintas entre nosotros.
No sabes cuánto quise que me abrieras tu corazón.
Contigo aprendí que algunos sueños no se hacen realidad por mucho que se deseen. Contigo supe lo que era tener el corazón roto.
Contigo entendí lo que es querer a alguien que no se puede tener.
No sabes cuánto quise que me abrieras tu corazón.
Contigo aprendí que algunos sueños no se hacen realidad por mucho que se deseen. Contigo supe lo que era tener el corazón roto.
Contigo entendí lo que es querer a alguien que no se puede tener.
Escrito en 2017
Comentarios
Publicar un comentario