Nunca es fácil decir adiós y alejarse sin mirar atrás. No es sencillo encerrar lo que siento por ti en el viejo baúl de los recuerdos. Te quise tanto, tanto como podría quererte sin enamorarme de ti. Te di tanto de mí que me sentía perdida cuando no estabas conmigo. Quiero olvidar esas noches que intentaba entender por qué eras tan frío en la distancia. Pasé noches enteras buscando una explicación a tu actitud. ¿Cómo podías besarme y acariciarme y luego desaparecer por completo? ¿Cómo podías abrazarme y compartir tus miedos y tus alegrías y, luego fingir que nada había sucedido? No, no me enamoré de ti, pero con cada beso me hacías desear algo que yo sabía que no podía tener. Cada caricia tuya me hacía vibrar el alma. Fui tan feliz en tus brazos a pesar de que no era real. Ambos buscábamos consolarnos en medio de nuestra soledad. Ambos estábamos tan solos y juntos llenamos un poco ese vacío. Y un día supe que no podíamos continuar así porque nuestros efímeros encuentros me e...