Me perdí otra vez mientras caminaba entre la niebla de una ciudad fría. Me alejé del sendero de mis propias decisiones y ahora me encuentro confundida y sola. Otra vez.
¿Por qué mi corazón se siente tan despreciado? ¿Por qué siempre quiero a quién no siente lo mismo? ¿Por qué al final me veo obligada a recoger los pedazos de mi corazón y actuar como si nada, como si nadie, como si nunca...?
Me alejaré de los demás para reencontrarme a mí misma porque no puedo evitar huir cuando mis fantasmas me acechan. Tengo miedo de que lastimen mi corazón. Otra vez.
Nadie puede entenderme por mucho que lo intente. Estoy sola en el fondo de mi abismo personal a la espera de un rescate que no llegará. Lloraré cuanto sea necesario y volveré más fuerte que antes porque yo soy la mujer en el espejo. Aquella figura triste y solitaria que lucha cada día consigo misma.
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