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Un instante a la vez

Es curioso que mi lápiz esté deseoso de expresar lo que mis labios se obligan a callar. Llevo tanto tiempo sin escribir que pensé que sería más difícil hacerlo hoy. Al parecer, las palabras fluyen mejor cuando mi mente es un caos y necesito reflexionar sobre mi vida. Es curioso que un simple pensamiento pueda desatar una tormenta. Es curioso que una idea fortuita me pueda trasladar al pasado y hacerme revivir tanto dolor que me quita el aliento. Es curioso cómo recuerdo cada detalle de mis pérdidas, decepciones y fracasos. ¿Por qué mi mente me obliga a volver a esos momentos? ¿Qué más necesito aprender de esas experiencias? ¿Por qué me esfuerzo en sabotear mi felicidad y tranquilidad del presente? Es curioso que mi propia mente sea capaz de arrastrarme al infierno en un instante. En realidad, no me asusta volver a ese lugar. He estado tantas veces allí en los últimos quince años que se ha vuelto casi una rutina. Sin embargo, en mi infierno personal no hay fuego, sino hielo. Allí re...
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Soltar... te

Soltar, seis letras y una difícil decisión. O quizás ya no es tan difícil. Simplemente, he dejado que las cosas fluyan demasiado sin detenerme a pensar. He sido la amiga que necesitas, pero estoy cansada de no recibir una parte importante de lo que te doy. Ya no quiero ser tu pañuelo de lágrimas porque tu silencio me lastima. Tu incapacidad para comunicarte conmigo me desespera y me frustra demasiado. Estoy agotada de sentirme así. Ya no quiero destrozarme los nervios analizando cada gesto tuyo e intentando adivinar lo que estás pensando. Tras cada despedida mi alma te añora. De inmediato extraño conversar y abrazarte. Se siente bien contar con alguien al menos unas horas. Sin embargo, la ausencia y el silencio que vienen después no son fáciles de asimilar. Siempre desapareces. No comprendo por qué. Siempre quieres alejarte lo más posible de mí. Supongo que es hasta que nos volvamos a encontrar, siempre y cuando sea yo quien sea la que te vaya a buscar. Ya es hora de soltarte. Ya es mo...

En la víspera de mi cumpleaños 29

Hoy no ha sido fácil encontrar la magia para convertir mis pensamientos en palabras. Hoy me he esforzado por entender y liberar mis emociones. Hoy he deseado levantar mi lápiz una vez más para recordar quien soy y escribir sobre los días vividos. Sin embargo, las palabras se resisten a fluir y mis dedos se niegan a cooperar. En la víspera de mi cumpleaños 29, me duele la ausencia de mi papá como si fuera el primer día sin él. Lo extraño cada segundo y me da miedo olvidar su voz.

En la víspera de mi cumpleaños 28

Esta noche estoy escribiendo siendo una mujer diferente. Ya no soy aquella niña de 14 años escribiendo sus primeros versos. Ya no soy aquella universitaria de 21 años escribiendo su primer libro. Ni siquiera soy aquella mujer de 26 años que perdió a su padre y sintió que el mundo se derrumbaba. La vida cambió y me dejó sin opciones. Aún no sé cómo vivir en un mundo en el que mi papá ya no existe, pero me esfuerzo cada día por honrar su memoria. Hoy sostengo mi lápiz una vez más para inmortalizar el inicio de un nuevo capítulo de mi vida. Miro al pasado y sonrío con añoranza al recordar a aquella joven que se sentía tan perdida. Contemplo las cicatrices de mi corazón que representan cada una de las lecciones aprendidas tanto de mis aciertos como de mis errores. La vida me ha puesto en el borde del abismo un sinfín de veces, pero mis decisiones me han convertido en la mujer que soy.  En algunas ocasiones elegí caer hasta el fondo porque necesitaba pensar, llorar y curar mis heridas a...

Yo te quiero, pero te digo adiós

Nunca es fácil decir adiós y alejarse sin mirar atrás. No es sencillo encerrar lo que siento por ti en el viejo baúl de los recuerdos. Te quise tanto, tanto como podría quererte sin enamorarme de ti. Te di tanto de mí que me sentía perdida cuando no estabas conmigo. Quiero olvidar esas noches que intentaba entender por qué eras tan frío en la distancia. Pasé noches enteras buscando una explicación a tu actitud. ¿Cómo podías besarme y acariciarme y luego desaparecer por completo? ¿Cómo podías abrazarme y compartir tus miedos y tus alegrías y, luego fingir que nada había sucedido?  No, no me enamoré de ti, pero con cada beso me hacías desear algo que yo sabía que no podía tener. Cada caricia tuya me hacía vibrar el alma. Fui tan feliz en tus brazos a pesar de que no era real. Ambos buscábamos consolarnos en medio de nuestra soledad. Ambos estábamos tan solos y juntos llenamos un poco ese vacío.  Y un día supe que no podíamos continuar así porque nuestros efímeros encuentros me e...

Vacío

El limbo entre la inquietud y la paz. El abismo entre la incertidumbre y la certeza. Un latido que invoca tus fantasmas y tus más grandes miedos. Un instante que se aloja en tu pecho y te impide respirar. Vacío. Esa sensación que susurra en tu oído y perturba tus sueños. Ese pensamiento que siempre se esconde en tu mente. Vacío. El silencio de una noche solitaria.

Sola

Sientes hielo en tus venas y vacío en el alma. Sientes en carne viva las heridas del corazón. Sientes todo y a la vez no sientes nada. ¿Cómo es eso posible? Estás sola con tu dolor, tan triste y tan desesperada. Eres muy fuerte. Y aún así, a veces te cansas de ser tan fuerte, tan estoica, tan inmutable.